Artículos Generales

  • Caracterización de la población canina y sus cambios en la comuna de Santiago
  • Caracterización de la población canina y sus cambios en la comuna de Santiago
DOI: 10.5354/0716-260X.1993.6107

Resumen

En la comuna de Santiago se estudian las características demográficas de la población canina en una muestra de 1.276 viviendas y se comparan estas características con las de dos encuestas realizadas con anterioridad. Se observa que la población de perros de la comuna ha descendido. El número medio de perros por vivienda es de 0,25, siendo menor en los estratos socioeconómicos más altos. La razón hombre:perro se ha ampliado a 17:1. La edad media de los perros es de 3,65 observándose una alta proporción de animales menores de un año. Existe una mayor preocupación del dueño lo que se manifiesta en un estrechamiento de la relación macho:hembra a 1,5:1, una mayor proporción de perros de raza y un mayor confinamiento de la población, lo que se traduce en menor vagancia de los perros.

Palabras claves: Demografía, perros, cambios.

Abstract

Demographic variables of dog population are described in a sarnple of 1276 households in Santiago county. Comparisons between this sarnple and two earlier surveys are done. Population size is srnaller than before. The average size of dog per household is 0.25 being lesser in higher socioeconornic stratus. The person: dog ratio has extended to 17:1. The mean age is 3.65 years with a high proportion of dogs under one year of age. There is an improvernent in the attitude of the dog owner reflected in the narrowing of the rnale:fernale ratio to 1.5:1, in a higher proportion of purebred dogs and less free roaming dogs in the county.

Key words: Demography, dogs, changes.

 

Abstract

En la comuna de Santiago se estudian las características demográficas de la población canina en una muestra de 1.276 viviendas y se comparan estas características con las de dos encuestas realizadas con anterioridad. Se observa que la población de perros de la comuna ha descendido. El número medio de perros por vivienda es de 0,25, siendo menor en los estratos socioeconómicos más altos. La razón hombre:perro se ha ampliado a 17:1. La edad media de los perros es de 3,65 observándose una alta proporción de animales menores de un año. Existe una mayor preocupación del dueño lo que se manifiesta en un estrechamiento de la relación macho:hembra a 1,5:1, una mayor proporción de perros de raza y un mayor confinamiento de la población, lo que se traduce en menor vagancia de los perros.

Palabras claves: Demografía, perros, cambios.

Abstract

Demographic variables of dog population are described in a sarnple of 1276 households in Santiago county. Comparisons between this sarnple and two earlier surveys are done. Population size is srnaller than before. The average size of dog per household is 0.25 being lesser in higher socioeconornic stratus. The person: dog ratio has extended to 17:1. The mean age is 3.65 years with a high proportion of dogs under one year of age. There is an improvernent in the attitude of the dog owner reflected in the narrowing of the rnale:fernale ratio to 1.5:1, in a higher proportion of purebred dogs and less free roaming dogs in the county.

Key words: Demography, dogs, changes.

 

Introducción

El hombre en su creciente necesidad de conocer el entorno requiere de una vigilancia de la vida biológica que lo rodea. Cobra importancia, por lo tanto, conocer las poblaciones animales en sus aspectos demográficos, lo cual se logra, en parte, mediante los censos de población animal doméstica que se realizan en el país. Dicho censo se refiere a especies animales consideradas de importancia productiva, no incluyendo aquellas que conviven más cercanamente con el hombre como son el perro, el gato y otras mascotas. El realizar un censo de estas especies alcanzaría un elevado costo, lo que ha llevado que tanto en el país como en el extranjero se aborde el problema mediante encuestas a muestras de la población o usando registros. (Montes, 1966; Sáez, 1968; Matus y col., 1974; Aedo, 1976; Griffiths y Brenner, 1977; Tohá, 1981; Martin y col., 1982; Nassar y col., 1984; Thrusfield, 1989; Morales y col., 1992).

Por otra parte, se reconoce la importancia de la interrelación del hombre con el perro por el papel que este último juega como transmisor directo o como huésped de enfermedades de fundamental importancia para la salud pública.

La dinámica de una población se conoce, en parte, a través de la información que en un momento puntual entregue una encuesta, como también analizando los cambios que la población ha manifestado en diferentes características a lo largo de los años. Es por este motivo que se realizó una encuesta en la comuna de Santiago con la finalidad de describir la población en un período en particular y además comparar con los resultados obtenidos en trabajos anteriores en el mismo lugar, a modo de determinar alguna tendencia en las variables analizadas.

Material y métodos

Se realizó una encuesta-entrevista a 1.276 viviendas de la comuna de Santiago, mediante un muestreo aleatorio sistemático. El procedimiento utilizado se ajustó a los métodos de selección propuestos por Kish (1972). La encuesta fue realizada por personal de la I. Municipalidad de Santiago previamente adiestrado.

Para calcular el tamaño de la muestra se consideró la variable promedio de perros por vivienda. Un error respecto de la media no superior al 10% y una confianza en la estimación de 95%, utilizando la fórmula de Cochran (1971).

Se construyó un indicador del nivel socioeconómico considerando 4 variables: a) tipo de vivienda, clasificada a través de su estructura física en sólida o liviana: b) calidad de la vivienda con tres categorías designadas como buena, regular y mala: c) condiciones higiénicas de la vivienda determinadas a través del grado de hacinamiento y d) nivel educacional del jefe de hogar clasificado en 4 categorías: sin educación, con educación básica, con educación media, con educación superior. A cada una de las clases dentro de las diferentes variables se le asignó un puntaje cuya suma dio un resultado o total con el cual se determinaron los diferentes niveles socioeconómicos.

La evaluación de la dinámica de esta población se realizó contrastando los resultados obtenidos en ella con aquellos originados por los trabajos realizados por Montes (1966), la que se denominó primera encuesta y por Matus y col. 1974, la que se denominó segunda encuesta.

Resultados y discusión

Se encontró un total de 319 perros en las 1.276 viviendas encuestadas en la comuna de Santiago. El 79,9% de éstas no poseía animales, el 16,7% poseía un solo perro y el resto (3,4%) poseía dos o más. El promedio de perros por vivienda fue de 0,25 con una desviación estándar de 0,55, señalando una alta variabilidad de esta característica, que de acuerdo al cuadro 1 presenta una distribución semejante a una Poisson: es decir, el encontrar perros en una vivienda de la comuna puede ser considerado un evento relativamente poco probable.

CUADRO 1 NÚMERO DE VIVIENDAS SEGÚN NÚMERO DE PERROS

Numero de perros

Numero de viviendas

0

1.019

1

213

2

30

3

11

4

2

5 o más

1

-

1276

Es interesante notar que en la comuna de Santiago se ha observado una disminución de la población humana que en la primera encuesta alcanzó a 572.660 habitantes, en la segunda 510.240 y en esta última 456.628. En la población canina no se observó esta evolución, considerando que en la segunda encuesta se aprecia un aumento en la cantidad estimada de perros respecto de la primera; en cambio, en la tercera donde la población canina alcanzó la cifra de 26.930 perros se presenta una reducción tanto respecto de la primera como segunda encuestas. Esta disminución de la población canina se debe en parte a erradicación de población humana en condiciones de extrema pobreza, hacia otras comunas y también a la existencia de un menor número de perros vagos por el control que sobre éstos se ha efectuado en la comuna de Santiago.

En relación al nivel socioeconómico de los propietarios, se aprecia en el cuadro 2 una clara tendencia al aumento del número medio de perros por vivienda en la medida que declina el nivel socioeconómico del propietario, pudiendo presumirse que en los niveles más bajos existe una menor preocupación por el cuidado y alimentación del perro y un menor control sobre la reproducción de las hembras, situación coincidente con lo observado en el área rural de algunas comunas de la Región Metropolitana (Morales y col., 1992).

CUADRO 2 NÚMERO MEDIO DE PERROS POR VIVIENDA SEGÚN NIVEL SOCIOECONÓMICO DE LA VIVIENDA

Nivel socioeconómico

Número de viviendas

Número de perros

% de viviendas con perro

Promedio de perros

Muy bueno

147

22

12,25

0,15

Bueno

682

157

19,65

0,23

Regular

376

118

23,67

0,31

Malo

71

22

25,35

0,31

-

1.276

319

20,3

0,25

Como consecuencia de la reducción del número de perros señalada para la comuna, se produjo un cambio en la razón hombre:perro desde 10:1 en la primera encuesta, 13:1 en la segunda y 17:1 en la actual y última encuesta. En estudios realizados en E.U.A. esta razón fue de 7,3:1 en Alameda y Contra Costa (Schneider y Vaida, 1975) y 3,9:1 en Las Vegas (Nassar y col., 1984), apreciándose en ese país una relación más estrecha entre el número de personas y el número de perros, situación que está siendo considerada un problema por el alto número de animales (Faulkner, 1975).

El bajo promedio de perros por vivienda observado en la comuna de Santiago, inferior al obtenido ya sea en el extranjero como en otras comunas del país (Griffiths y Brenner, 1977; Nassar y col., 1984; Aedo, 1976; Andrade, 1979, por citar algunos autores), se debe posiblemente a que Santiago es la comuna centro de la Región Metropolitana con un gran sector destinado al comercio, servicios públicos, viviendas en departamentos, etc., donde no se autoriza o no existe espacio suficiente para tener animales domésticos.

De los 319 perros observados en la muestra un 59,6% eran machos y el 40,4% hembras, correspondiendo a una razón de masculinidad de 1,47:1. Se observa un cambio desde la primera encuesta donde esta razón fue de 3,8:1 y en la segunda de 2,86:1, presentándose un estrechamiento de este indicador, lo que implica que en la comuna, en la medida que ha transcurrido el tiempo, la preferencia por el macho canino se ha ido reduciendo. Por otra parte, comparada esta razón con lo observado en otras comunas del país, en que la cantidad de machos supera en forma notoria a la de hembras (Aedo, 1976; Tohá, 1981; Morales y col., 1992), permite suponer que en la comuna de Santiago no existe una excesiva presión de selección de hembras. Más aún, lo observado en Santiago es muy semejante a valores de E.U.A. (Griffiths y Brenner, 1977). Debe agregarse que, para todas las edades, el número de machos supera al de hembras (Figura 1).

Figura 1. Pirámide de población canina comuna de Santiago.

Al registrar la variable edad en años individuales y no por grupos de edad, fue posible construir una pirámide con la población obtenida (Figura 1). En ella se destaca la ancha base lo que indica una alta proporción de animales menores de un año; y además una irregularidad en los diferentes escalones posiblemente debido a los controles que se realizan sobre la población de perros, particularmente manifiesta en machos y hembras que al momento de la encuesta tenía dos años. Esta alta proporción de menores de un año es una característica que se repite en las tres encuestas realizadas y que determina que la población canina encuestada sea una población joven cuya edad media en la comuna alcanzó a los 3,65 años, un poco superior a los 3,14 observados en la segunda encuesta y ligeramente inferior a la de la primera de 4,10. En todas las oportunidades la característica edad presentó un alto coeficiente de variación, lo que era de esperar por tratarse de una variable que no posee una distribución normal. El perfil presentado por la pirámide poblacional, semejante al observado por Ibarra y col. (1991), difiere bastante del presentado por Thrusfield (1989) que obtuvo una figura de una población típicamente en crecimiento; es decir, una base ancha y un escalonamiento que se va reduciendo en forma regular. Sólo coincidimos con aquél en la base ancha, la cual según Thrusfield (1989) es consistente con una alta fertilidad.

De acuerdo a los resultados obtenidos en esta tercera encuesta realizada en la comuna de Santiago existe, lo que podría considerarse, un mejoramiento cualitativo de la población canina de la comuna, si se tiene en cuenta como ha crecido la proporción de animales finos o de raza. En la primera encuesta se obtuvo casi un 80% de animales mestizos, en la segunda un 73% y en la última, sumados los mestizos 35% a los de raza desconocida 29% (y que no necesariamente son mestizos) se obtiene una cifra máxima de 64%. Entre los animales de raza aquélla de mayor importancia es la Pastor Alemán en los 3 casos. Difieren estos valores con los presentados en otras comunas del país donde los porcentajes de animales de raza son bastante inferiores a los aquí obtenidos, los que a su vez contrastan con los de E.U.A. (Griffiths y Brenner, 1977) donde el animal de raza supera al mestizo.

Si se considera que a lo largo del tiempo se ha reducido numéricamente la población de perros, ha aumentado la proporción de animales finos y existe una menor desproporción entre machos y hembras, todo esto permite suponer un cambio positivo en la conducta de los dueños de los perros manifestada en una mayor preocupación hacia estos últimos.

Otro aspecto que confirma lo anterior se relaciona con el confinamiento que se hace del animal. En la última encuesta el 85,5% de los dueños señaló que el perro se mantenía bajo condiciones de confinamiento permanente, el 12,1 % en forma temporal y el 2,3% sin confinamiento. En la primera el 63,4% indicaba tener los animales en confinamiento permanente y en la segunda el 34,8%. En consecuencia, en la comuna de Santiago, el número de perros con dueño que circula por las calles, es inferior a lo observado con anterioridad.

Los motivos que se indicaron para tener un perro en la casa, en una comuna que es estrictamente urbana, eran por razones afectivas y su función como guardián. En la primera encuesta el 98,9% señaló estas causas, en la segunda el 41,31 % y en la última un 23,2% para guardián, el 72,2% por razones afectivas y como afectivo guardián el 6,6%. No se señaló ni el deporte, ni el trabajo, tal como ocurría en el medio rural (Morales y col., 1992).

Referencias

AEDO, H. 1976. Estudio de algunas características de la población canina del área rural de la comuna de Máfil. Tesis Valdivia. Universidad Autral. Escuela de Medicina Veterinaria.

ANDRADE, R. 1979. Estudio de algunas características de la población canina de la ciudad de Chillán. Tesis. Chillán. Universidad de Concepción. Escuela de Medicina Veterinaria.

COCHRAN, W.G. 1971. Técnicas de muestreo. 3a. ed. México. Ed. Continental S.A.

FAULKNER, L.C. 1975. Dimension of the pet population problem. J. Am. Vet. Med. Ass. 166:477-478.

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IBARRA, L.; F. NÚÑEZ; P. CISTERNAS; P. MÉNDEZ. 1991. Demografía canina y felina en la comuna de La Granja. Santiago. Chile. Av. Cs. Vet. 6:141-145.

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MATUS, M.; MARÍA A. MORALES: R. LOYOLA: D. ROMÁN. 1974. Estudio demográfico de la población canina del Gran Santia-go. Rev. Soc. Med. Vet. de Chile. 24:31-42.

MONTES, L. 1966. Estudio de la población canina de la ciudad de Santiago. Su densidad y composición. Tesis. Santiago, Universidad de Chile, Escuela de Medicina Veterinaria.

MORALES, MARÍA A.: S. URCELAY; F. NÚÑEZ; C. CABELLO. 1992. Características demográficas de una población canina rural en el área nororiente de la Región Metropolitana. Chile. Av. Cs. Vet. 7:45-50.

NASSAR, R.; J.E. MOSIER; L.W. WILLIAMS. 1984. Study of the feline and canine populations in the Greater Las Vegas area. Am. J. Vet. Res. 45:282-287.

SÁEZ, J. 1968. Contribución al estudio de algunas características de la población canina de la ciudad de Valdivia. Tesis. Valdivia. Universidad Austral de Chile. Escuela de Medicina Veterinaria.

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THRUSFIELD, M.V. 1989. Demographic characteristics of the canine and feline populations of the U.K. in 1986. J. Small Anim. Pract. 30:76-80.

TOHÁ, L. 1981. Estudio de características de la población canina y felina de la ciudad de San Carlos, Ñuble. Tesis. Chillán. Universidad de Concepción, Escuela de Medicina Veterinaria.

Recibido el 14 de octubre de 1992, aprobado el 20 de abril de 1993.